domingo, 28 de diciembre de 2014

Taller de análisis de Montaje. Moscas secas y la huella intrínseca derivada anterior.

En el montaje de moscas y la pesca exhibicionista de salón, existe cuatro factores que debemos tener en cuenta para que nuestra imitación sea superlativa además de transgresiva e intrusiva.
La primera y no menos importante, es tener un torno de montaje.
La segunda, en cuanto a la relatividad de los fenómenos del montaje, andar con anzuelos, plumas y pelos.
Finalmente, la tercera y en acción de montaje expresivo, hay que ver en la cuarta dimensión de la mosca,  la famosa y archiconocida huella intrínseca derivada anterior. Jake&Finn en 1955, hablaron por primera vez de este fenómeno en su famoso tratado “shittingflies”, una joya por desgracia descatalogada.

 
Puede apreciarse claramente, que la imitación de la derecha lleva implicita la huella intrínseca derivada anterior y la de la izquierda, no.

Si no sabéis  calcular esta huella intrínseca derivada anterior en vuestras moscas secas, no pescaréis ni la mitad de lo que lo hago yo. Es así, la pesca en ríos de dos palmos de profundidad y tres de ancho, enseña estas perogrulladas;  pero no por ello voy a dejar de explicar, sucinta y claramente, que es la huella intrínseca derivada anterior y sobre todo, como aplicarlo en acción de pesca. Desgranemos este fenómeno definido por Jake&Finn:
En primer lugar, la huella. Por ejemplo de un tricóptero. Hay que decir que sin zapatos, el trico no deja huella y ahí ya estoy dando demasiadas pistas.  Zapatero a tus zapatos. Es evidente e incandescente, en el lance, cuando las posturas en el río son obtusas, que  la huella marca la diferencia. Cada fibra de pelo o dubbing, deberá cubrir en abanico invertido toda la tija, con una densidad media de fibras (entre el máximo y el mínimo) y por supuesto en base a los colores del tono de las piedras del lecho de cada río. Es ahí donde las truchas toman rápidamente la decisión y debemos estar preparados. Cualquier error se traduce en incomprensión de los peces y perplejidad ante los acontecimientos. Es fundamental prestar atención.

 
Pescador, abordando de manera correcta, una postura fluvial obtusa.

En segundo lugar, intrínseca, de uno mismo, con su mecanismo. Externamente nunca será lo mismo que cuando es de uno, ¡acabáramos!
Ahora llegamos a la parte fundamental, una mosca debe ser derivada en la huella. Si, así es, con  la derivación de los pelos o fibras del cuerpo hacia un lado y hacia el otro (recordad, en abanico invertido), la imitación transcurre en un “impás” de fenómenos incipientes, que al final hacen que las truchas estimulen sus receptores alimentarios y su instinto asesino se vea potenciado en 4 o 5 nanosegundos (hay estudios científicos recientes que hablan de hasta 8 nanosegundos). Evidentemente, se cumple  la ley de la botella a rajatabla, porque de lo contrario va para allá,  nunca la traemos y moscas sin derivada, ya lo he dicho; no pescan.
Por último y no menos importante, la huella debe ser anterior, porque si es posterior, nunca la veremos.
Ya solo os queda ir al rio y probar estas imitaciones fruto de la observación exacerbada y condicionada. Veréis el resultado. Es asombroso como las truchas detectan estos detalles de nuestras moscas.
En un próximo artículo, daré más pistas acerca de otro factor importantísimo, el reflejo circunflejo tetraédrico, o lo que es lo mismo, como perciben las truchas las ondas extra sensoriales a la hora de atacar una imitación y cómo podemos enterarnos de ello.
No os perdáis la próxima entrega, es muy interesante y nadie hasta ahora había tratado esta materia.
Pintona pinturera

domingo, 12 de octubre de 2014

El sofismo

Cuando rascamos un poco más allá del simple acto de pescar y la afición se encauza como un medio para subsistir, pueden darse varias versiones según las circunstancias y el devenir del visionario. Si el elegido tiene mimbres de ilustración no dudará ni un instante en difundir, negro sobre blanco, su sabiduría y su verdad a los que, desgraciadamente, en el reparto no fueron agraciados con ese don.

Estábamos acostumbrados, en los pocos medios de comunicación que le dedicaban una columna de opinión a la pesca, a leer a los mismos vehementes que poco cambiaban su razonamiento y su ideario, si acaso se lo intercambiaban con sus camaradas y antecesores para no caer en interminable repetición, por supuesto sin ningún éxito porque utilizaban los mismos pero explicados de otra forma. Básicamente trabajaban los mismos argumentarios bajo convencimiento y conociendo que sus editores lo esperaban porque era lo que supuestamente demandaban sus lectores, a saber:

  • Críticas inclementes contra el gestor (una figura que representan como ingrata, ignota e incorpórea), tanto por hacer como por no hacer, alguien tiene que cargar con el mochuelo.
  • Veneración de la figura del honrado pescador, aún a sabiendas que a muchos a los que se está dorando la píldora llevan en el fondo de su alma un furtivo latente que en cualquier momento asoma. Nunca tiene ni tendrá culpa de nada.
  • Defensa a ultranza de la muerte del animal como fin último del acto de pescar. Ninguno ha conseguido, a pesar de intentar camuflarlo, deshacerse de este atavismo grabado a fuego en su genética.
  • Inmovilismo radical, cualquier tiempo pasado fue mejor. Todo evoluciona menos la pesca. Se sitúan en su arcaico edén particular y no saben salir de él a pesar del cambio constante de las condiciones y las circunstancias.
  • Utilización de la demagogia sin tapujos apelando a prejuicios, emociones, miedos y esperanzas de su público para ganar su apoyo.
  • Los que no siguen sus principios son sus enemigos. Aunque también les enseñe la cara buena porque sabe tratarlos, no dudará en utilizar cualquier arma dialéctica en su contra.

Para todos estos fines han utilizado, sin ninguna vergüenza, verdades a medias y argumentos falsos pero de apariencia verdadera con la pretensión de confundir, cuando no engañar, a sus lectores u oyentes (definición exacta de lo que es un sofista).

Afortunadamente están de capa caída y cada día son menos atendidos y menos creíbles. Pero ¿quién sabe si es mejor tener a alguno de estos figurones doctrinando a las mesnadas o que se hagan cargo otros más populistas y con menos posibilidades intelectuales pero con nuevos medios a disposición? Quizá haya suerte y alguno de los que entren al relevo se haya descolgado de los vicios y manipulaciones descritos en este artículo.

sábado, 4 de octubre de 2014

La pedantería

Cualquiera que haya seguido este blog habrá sacado, entre otras, la conclusión de que aborrezco la chabacanería, la falsa modestia y la arrogancia, pero tanto o más huyo de la pedantería como medio utilizado para destacar.

No seré yo el que diga que en el punto medio esta la virtud, porque obviamente mi personaje no está en él; si tuviera que elegir entre todas estas condiciones tan humanas, sin duda saldría corriendo, pero si de escribir se trata sobre una de ellas, la pedantería puede resultar de lo más terapéutico para mi castigado intelecto por tanto osado con acceso a publicar sus impulsos, convulsiones y ocurrencias.

Leamos, pues, estas dos definiciones que reconocidos pensadores españoles han identificado en sus congéneres:

Un pedante es un estúpido adulterado por el estudio.

El intelectual pedante oculta su ignorancia bajo la pretenciosidad.

Ya tenemos un punto de partida, según los autores de estas frases un pedante es estúpido, ignorante y pretencioso. No dista mucho en esto de los interfectos que hasta ahora hemos tratado, por lo que se puede decir que están hechos de la misma materia, pero existe un matiz importante que los diferencia de aquéllos: tiene estudios, lo que le da más posibilidades para incrementar estos vicios. Una verdadera lástima, porque el mismo esfuerzo hubiera hecho la sociedad para que algún otro con menos posibles hubiera aprovechado tanto derroche para sufragar esta impostura y, por supuesto, dándole la posibilidad de adquirir ese adulterado barniz cultural nos hemos perdido el poder disfrutar de otro de esos particulares personajes que habitualmente nutren mis artículos, aunque afortunadamente de estos últimos existe un filón inagotable y cada día se descubren más.

En un mundillo tan heterogéneo como es el que formamos los pescadores, existen, ¡como no!, nichos reservados a los pedantes. Identificarlos no es difícil, ofrezco algunas pistas.

Utiliza mucho los anglicismos en sus explicaciones y a veces, directamente, se expresa en el idioma inglés utilizando términos técnicos para demostrar que está en un nivel superior a los que no entienden ese idioma (o no entienden lo que él cree que es ese idioma). Cree quedar guay entre los que se acomplejan voluntariamente por no saber interpretar sus escritos (porque él, en si mismo, se cree guay), pero con un somero análisis podemos observar que no deja de ser ésta una situación grotesca, tanto para el transmisor del encriptado mensaje como para el receptor que lo asimila sin ningún tipo de reflexión.

Otro de sus vicios es creerse en posesión del don de la eterna e irrelevante discusión, puede plantear interminables y fatigosos temas con los que debatir hasta la extenuación y si, por desgracia para el resto de los que tengan que hacer el ingrato sacrificio de atender, en el medio donde se encuentra impartiendo su perorata existen más individuos de su especie, la situación tiende a convertirse en una pesadilla pseudo-intelectual con tintes cursis en la que hay que ser una persona con la cabeza muy bien amueblada para tomárselo con el suficiente humor como para descojonarse de los contendientes y no caer en el más absoluto de los tedios. Eso si, cuídate de descojonarte en silencio, porque para demostrar tu ironía o sarcasmo, debes ser muy delicado -o muy campechano- para poder hacerlo en público, porque si te pillan en renuncio serás un proscrito en el paraíso de la pedantería y, si alguna razón inconfesable y fundamental te ata a ese edén, nunca llegarás a comulgar con ellos ni alcanzarás el nirvana que proporcionan los ríos más secretos y prístinos.

El pedante tiende a hacer recua e incluso llega a asociarse con sus semejantes para encontrar el calor que les deniegan los que después de sufrirlos los aborrecen. Entre ellos sienten una relación amor-odio que se refleja en sus tormentosas relaciones ya que, si ni ellos mismos se aguantan, poco van a hacer por aguantar a otro semejante. Sucede que al mismo tiempo se necesitan porque son los únicos que se comprenden y de esta forma unen sus destinos y crean una alianza de pedantería que hace taparse la nariz a los incautos que se les acercan.

No he nombrado entre las cualidades y vicios que acompañan a los pedantes uno que sin duda les delata desde el primer momento y que debe poner rápidamente en precaución a todo aquél que no desee ser cautivo de su artimañas dialécticas y de sus demostraciones empíricas de andar por casa, o por el contrario a aquél que sabiendo donde se mete podrá estar atento para preparar toda su artillería de sorna para dispararla en el momento que asome un flanco débil el pedante. Se trata de la impertinencia, no hace falta describirla porque todos la descubrimos rápido, pero si conviene estar atentos para detectarla desde el primer momento.

Creo que con estas notas el lector ya está preparado para localizar a estos individuos y obrar en consecuencia, yo personalmente me lo paso muy bien disparando a su línea de flotación.

sábado, 27 de septiembre de 2014

El special one

Mi autoimposición de escribir sobre los particulares especímenes que habitan algunos nichos de la fauna piscatoria no es gratuita. Se fundamenta en la búsqueda de un equilibrio universal que quiero conseguir contrarrestando el tonelaje de sus egos con la liviandad que ofrece mi irreverente pluma a un lector desazonado ante tanta vulgaridad y expectante de algún atisbo de juicio, o por lo menos de sentido común, en el panorama de las publicaciones sobre pesca en internet. Tarea ardua y desagradecida donde las haya por la que no busco otro reconocimiento que el desprecio que he encontrado en mi recorrido; que para mi personaje, y viniendo de quienes viene, es el mayor de los aprecios y la mejor valoración que puedo imaginar, gracias.

He querido dejar fuera del artículo de los “fenómenos naturales” a este paradigma porque, una vez traspasado en límite terrenal de éstos, entra a formar parte de lo que clasifico como “fenómenos sobrenaturales”, y esa categoría de egocéntrico merece un apartado especial, tan especial como ellos.

Lo primero es reconocerlos, solo hay que estar atentos a pequeños detalles. El special one tiene un altísimo grado de narcisismo, lo que le delata con facilidad:

Los narcisistas son muy manipuladores para lograr lo que quieren, por lo que buscan pusilánimes o incautos como aliados, los palmeros ya vendrán solos, que son abundantes.

Obligan a otros a realizar cosas que no quieren, simplemente por sus necesidades y preocupaciones egoístas, lo que implica que la parte gorda del trabajo se la llevan otros mientras a ellos solo les cae el mérito. Hay que prestar mucha atención a esta faceta tan delatora porque además buscan su particular perfección y todo lo que hagas estará mal si no está visado y aprobado por ellos.

Es imposible conseguir que den su brazo a torcer puesto que contender con alguien que sólo se preocupa por sí mismo es una tarea inútil, utilizará su gracejo para que por lo menos te tragues tu pena con pan, pero te la tragarás sin remedio. Si en algún momento no le queda otra al cándido que montar en cólera, verá como, cuando su bonhomía le lleve al apaciguamiento compartiendo unas cervezas, se podrá dar por jodido porque, además de obtener un gran pesar por haberle ofendido, le tocará pagar todas las rondas sin remisión.

Suelen tener alguna habilidad  psicomotriz destacada que explotan y divulgan sobremanera (los palmeros de las redes sociales para esto son armas de difusión masiva) y no dudan en  la obtención del éxito a cualquier precio. Desgraciadamente para sus allegados este precio no es sólo económico, porque tiene el special one la capacidad de priorizar sus necesidades narcisistas en lugar de las tuyas y además, una vez desenmascarado, mantienen en sus víctimas rencores duraderos que les hace malgastar una energía que podrían orientar en otras causas.

Ya he dicho que están al margen de algo tan prosaico como el dinero, ya que tienen suficiente habilidad para escaquearse en el pago mediante excusas y recursos muy bien estudiados y, de vez en cuando, utilizando su desparpajo y su pétreo rostro, no tienen escrúpulos en atizar un rejonazo a algún desdichado que posteriormente desecha dejándole con un boquete en la cuenta del banco a modo de lucro cesante. Todo esto, para mayor oprobio, lo acompaña haciéndose el ofendido y con un premeditado teatrito en el que simula que ha sido el escaldado el que han provocado la dramática ruptura, para esto no dudan en aprovechar el frágil estado emocional en el que lo deja y también su temor a la exposición al ridículo de haber sido manipulado de tan vil manera (algo parecido les pasa a los timados).

El objetivo de estos sablazos no es otro que el de reinvertir en sí mismos los réditos que han obtenido y se las apañan para que los tangados no digan nada públicamente por no parecer tontos, esto recuerda mucho a los personajes de la picaresca y del hampa que ahora, por lo que se ve, se visten con ropas modernas y disfrutan de reputación en las redes sociales.

Si alguno después de leer este texto tiene trato o se encuentra con uno de estos buscavidas; o tiene un espíritu masoquista, o es que no ha entendido lo que he escrito y tendrá merecido sufrirlo si no es capaz de separar su destino de él.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Cosmología y escatología. Usos etnofolklóricos y usos alimenticios en el Homo Alcarreñus

Como ya adelantamos en anteriores entradas de nuestro blog y prometimos a nuestros lectores, hoy os presentamos datos muy interesantes sobre un nuevo hallazgo de una cultura que se implantó en el periodo Solutrense en las estribaciones de la Sierra Norte de Guadalajara, heredera directa de las tradiciones de los pescadores-recolectores del Congo.

Los estudios de Evans Pritchard sobre los Nuer y su cultura -al que dedicamos un anterior artículo en nuestro blog y que reveló la circularidad de las mentes voluptuosas y la generación de los conos a través de los catetos- fueron claves para dirigir los estudios e investigaciones del profesor Dr. Rühgissterin de la Univ. de Puinghten que se centró en el estudio de una nueva subcultura solutrense en la zona de Campillo de Ranas en busca de la influencia de los Nuer en los pueblos del norte de Guadalajara y que desembocó en el descubrimiento del Homo Alcarreñus.



Fig.1 Vídeo de la adaptación ritual del baile de los Nuer, según lo descrito por el profesor Dürrfhtenisted, realizado por parte del H. Alcarreñus 

Fig. 2. Ejemplar adulto del “Tonto de Toronto”,
según reconstrucción realizada por el profesor
R. Görfthueltil y su equipo del Departamento de
Antropología Cultural de la Universidad de
East Navalcarnero.
Los rasgos antropológicos distintivos del H. Alcarreñus están cerca de los descritos por Fhürgesnky en sus estudios del Homo Torontensis y el Homo Minnesothensis, más comúnmente conocidos como “el tonto de Toronto” y “el nota de Minessota”. Buche prominente, papada colgandera, aparato fonador atrofiado que generaba voz de pito, o en palabras del propio profesor Fhürgesnky: “lo que viene siendo, cara de bobo”.

La actividad del H. Alcarreñus, según el profesor Rühgissterin, se centraba, fundamentalmente, en la pesca con mosca y en hinchar el buche cuanto podía siempre que realizaban sus incursiones de pesca, que solían extenderse un día completo, aunque según los restos encontrados en el yacimiento de Campisábalos por parte del profesor Wështteindruggen, podían llegar a prolongarse a lo largo de dos días con pernocta incluida, y extenderse más allá de su territorio hasta las estribaciones del Sistema Ibérico al límite del Padre Tajo. En el caso de estas incursiones de mayor duración no era extraño que se pertrecharan de camping-gas que les permitían elaborar, desde paellas, a migas con chorizo y panceta, e incluso una pichichana.
Fig. 3 Restos de migas con chorizo y panceta hallados por el profesor
Wështteindruggen en un yacimiento de H. Alcarreñus en el Alto
 Tajo a la altura de la Falaguera.
Este hallazgo muestra la capacidad de desplazarse del H. Alcarreñus
en busca de nuevos nichos de pesca, con estancias fuera de su territorio
habitual de pesca. 
En cuanto a su imaginario cosmológico y según los vestigios descubiertos en el yacimiento de La Huerce por Ruddigër Humplisnpott, el H. Alcarreñus era de usos animistas, con tendencias a la idolatría. Adoraban a la Pacha-Mama y a un río al que todos los años peregrinaban en procesión ritual a partir del solsticio de verano, a ponerse hasta las catolas y pescar truchas, al que denominaban “Padre Tajo”.

 Según grabados encontrados en algunos yacimientos, también veneraban a un comerciante que se transfiguró en gurú y que según  leyendas descubiertas en los papiros del Henares muerto por debajo de Azuqueca, voló al occidente y regresará algún día con su vadeador Simms ceñido al cuerpo para redimir a todos los mosqueros descarriados envuelto de gloria y con una caña Sage de línea 9 en la mano con la que fustigará a los pescadores impíos y conducirá a su grey al paraíso de las fuentes del Padre Tajo, al que sólo accederán los de alma mosquera pura y allí vivirán felices por siempre pescando truchas a mosca y comiendo migas para desayunar.
Fig. 4. Grabado hallado en la zona del río Cristóbal por el profesor Khörkheimer de la Universidad de Winsconsy and Brazatortas, de indudable manofactura del H. Alcarreñus. Nótese la figura del gurú a contraluz empuñando su caña Sage y con el texto “Vengo en breve” que identifica su naturaleza humana de comerciante antes de su transfiguración.
La idiosincrasia propia de la cultura del H. Alcarreñus en lo tocante a los usos alimenticios y cosmológicos, así como sus costumbres piscatorias siguen siendo un filón inagotable de estudio para la Antropología Cultural que a buen seguro traerán a la luz nuevos descubrimientos sobre esta apasionante subcultura solutrense y de los que informaremos puntualmente a nuestros fieles lectores en este espacio de divulgación científica.

Les emplazamos a que sigan nuestro blog para seguir desvelando juntos en futuros artículos los usos y costumbre de esta apasionante cultura.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Oda al plumón de capón. Desconsuelo, mal rollo y desazón.

Pluma parda de pardillo varón,
flor de escoba, sarrioso y zarrapastroso.
Pardo acolchado;
de inspiración oriental hortera y pomposo.
Indio negrisco cabreado,
poco oscuro, beligerante y mal empollado.
Palometa, jeta.
Corzuno, tontuno.
Acerado y a la vez errado y herrado.
De pardo encendido y langareto,
¡vaya careto!
Gallito rubión cabezón.
Plumón de capón,
cuanto juego diste, campeón.

La Pintona Pinturera

domingo, 7 de septiembre de 2014

Fenómenos de la naturaleza

Hace algunos días publiqué en este blog una entrada sobre los iluminados, su capacidad de transmutación y el coro de corifeos que acompañan su devenir. No serán pocos los psicoterapeutas que se sientan inquietos y al mismo tiempo motivamos por la plaga de patologías que se descubren en mi texto, ni serán menos los que habiendo cursado este tipo de estudios planteen sus tesis sobre psicopatología escrutando sus seseras, un mundo lleno de posibilidades.

Hoy quiero hablar de aquellos que saben que existe el reverso tenebroso, aquellos que están por encima de las filias y de las fobias, que saben humillarse con soberbia y sin un ápice de autocrítica, que reconocen sus carencias buscando en otros los fantasmas ajenos, que son capaces de enfrentarse a cara descubierta cuando el rédito es cuantioso pero que saben esconderse cuando no lo es y que ejecutan sus acciones visceralmente y sin remisión ni piedad alguna. Estoy hablando de “los fenómenos de la naturaleza”.

Han debido ser muchas las circunstancias y vicisitudes que les han llevado a forjar una cara tan dura en un material tan blando como es el soporte de su menguado intelecto, pero varios factores comunes hay en ellos que les ha determinado para abandonar la superficie de la tierra y volar cuatro palmos por encima -lo suficiente como para mearle en la cara a cualquiera advenedizo que interfiera en su camino-, y no han sido otros que el advenimiento de la pesca a mosca como religión y dogma de fe, y la disposición al sostenerla y no enmendarla en sus confusas y erradas trayectorias, ya que lo que comenzó como una inocente afición, un triste día los convirtió en seres elegidos.

A pesar de sus grandes puntos en común no forman un colectivo homogéneo en cuanto a su origen ni a su recorrido, y no es raro que en periodos se estimen e incluso se admiren mutuamente y en otros tengan muy serios enfrentamientos que llevan a sus partidarios comunes a estados de ánimo contrariado e incluso a situaciones de estrés. Esta es tu tipología:

Obi wan: en una extraña mezcla entre caballero andante y escudero, vive empapado en los vapores de los libros de los viejos y buenos mosqueros, cual Quijote ha perdido el sentido y la lógica de sus actuaciones y solo atiende a los profundos y primarios instintos que a fuego se han grabado en su mollera. El que no está con él, está contra él. Muy amigo de los amigos de dos días de duración y enemigo acérrimo y sempiterno de los traidores que mancillan el noble arte que ejerce con maestría y éxito a saber de sus “portentosas hazañas” escritas cual capítulo de ingenioso hidalgo, pero los valientes que han conseguido continuar mas allá de primer párrafo de su relato ven con estupor que “aquestas fazañas “se tornan en pantagruélicas comidas ejercitadas como deporte de riesgo a cuanto le rodea. Sus seguidores son pasajeros ya que tiene poco fondo de armario y en cuanto se ha puesto dos veces las mismas galas no es tan llamativo, los que aún así son pertinaces y frecuentes seguramente lo sean más por pena que por gloria, aunque no está descartado que no quieran perderse los grandes momentos de hilaridad y de vergüenza ajena que proporcionan sus ingeniosos escritos. Cuidado con él que cuando está rabioso muerde, patalea y hace todo el daño que su escasez intelectual le deja.

El enigmático visionario: solo él sabe lo que dice, en la seguridad de que sus partidarios le entienden y alaban la interpretación de sus palabras de una forma indefinida, no vaya a ser que se les noten las carencias (cada uno hace su interpretación libre porque esta forma de expresarse da mucho juego). Expone sin pudor su sabiduría parda, sus vagas conexiones neuronales, su universalidad local y su osadía y presuntuosidad ilimitada. Además de estas supuestas virtudes,  hay que reconocerle ciertas aptitudes, sin las cuales nunca podría haberse erigido en un semi-dios capaz de ser la luz del faro que guía a la pesca a mosca en occidente y sentar cátedra desde el Olimpo desde donde nos observa a los pobres mortales, que no entienden ni nunca entenderán sus avanzadas teorías porque quedan fuera de su corto alcance. Es lo que tiene salir en los medios.  Pues bien, esas cualidades, además de saber engrasar bien los engranajes del autobombo, no son otras que confundir con circunloquios y vaguedades a iniciados ávidos de su conocimiento que se esconde detrás de tanto ocultismo disfrazado de sabiduría, es decir: lo mismo que nada. Fachada y un poco de revoco para que brille a la luz de algunas fotografías meritorias y retocadas, pero el edificio no tiene ni suelo, ni paredes, ni vigas ni techumbre. Un fiasco.

El líder carismático: entre los suyos nunca destacó ni destacará por ser un lumbreras, más bien al  contrario, por donde pasa apagan la luz y cierran la puerta no vaya a ser que se les meta en casa y les quiera vender alguna moto o pegar un poco de manga al calor de una soñada cooperación comercial con un fracaso asegurado. Por lo que se oye ya quedan pocos insensatos por engañar por sus dominios, por lo que seguramente habrá pensado que lo mejor sería echar el cierre. Pero ahí le tenemos: peleón, denunciante, risueño, amenazante y parlanchín. Maestro de la demagogia, de las verdades a medias, del banderín de enganche y de ocultar sus intereses como generales. Sus seguidores son increíblemente buenos a la hora de repetir lo mismo que predica, a todos les ha pasado lo mismo que a él y han visto por sus ojos la situación que se le antoja que acontezca si en ese momento le viene bien. Cuidado con él, muerde la mano que le da de comer.

El biencomplaciente: es increíble que alguien con rigor pueda escribir en un mismo texto una opinión y a continuación la contraria, también es difícil representar erudición y solo comunicar obviedades y que después de esto tengas admiradores. Pues ni más ni menos tenemos aquí descrito a otro fenómeno natural que además utiliza con destreza aquella artimaña que plantea la pregunta “¿te gusta mi mujer?”, vamos que el mismo hecho le puede servir a favor o en contra de sus intereses según convenga en ese o en otro momento. Como su propio nombre indica dedica mucho esfuerzo para agradar, pero hay que tener cuidado cuando no estás frente a él, no vaya a ser que te deje algo de peso en la espalda. Tiene edad suficiente para haber catado todos los vinos y haber andado por mil caminos, pero la mayoría de los que bebieron y anduvieron con él no guardan muy buenos recuerdos y los nuevos parroquianos que consigue con campechanía y su cháchara incomprensible acaban hastiados por su constante y aburrida nostalgia de tiempos pasados, cuando era alguien. Un lobo con piel de cordero que juega un papel que nadie se cree, en cuanto se desata –y esto no es ni difícil ni inhabitual- se le ve mucho que añora los viejos, y afortunadamente pasados, tiempos.

Truchagólogo: casi un recién llegado, sin saber nada y sin trayectoria, de la noche al día es capaz de absorber los conocimientos que considera interesantes desperdigados por la red y convertirse en pocos años en un autentico oportunista buscavidas -alicates en lenguaje vulgar-. Cual alien se alimenta de sus maestros hasta el último halito de su sabiduría, disfrazado de aprendiz inocente los alaga y lisonjea hasta que considera que el sabio no tiene nada que aportarle y entonces es cuando siente que puede hacerse el revenido y enviarle al cubo del reciclaje, si es posible humillándole -lo que se vienen llamando sabios y usar y tirar-. Hábil y rápido en sus movimientos practica la técnica de la tierra quemada con lo que deja un cierto tufillo que ya está empezando a escamar a más de uno de sus seguidores. Su meteórica y competitiva carrera le ha alzado hasta un lugar desde el que le dolerá mucho caer ya que es un constate consumidor de reconocimiento y los depósitos de este bien tan preciado son limitados, además este producto tan solicitado y escaso debe repartirse con todos los mencionados en este artículo porque si no se extinguirían, y no cabe duda de que sería un grave problema perder todas estas referencias puesto que sus seguidores andarían desorientados y vete a saber en qué otro movimiento se alistarían para donar su preciado reconocimiento. Este fenómeno de la naturaleza es sin duda el que se considera el más listo de todos y así lo hace saber machaconamente publicando sus resultados a modo de autopropaganda.

Comunicator: manejando los hilos desde su atalaya mediática es capaz de crear un clan, sabe bien elegir a los acólitos y les adula engordando su ego para que les sean fieles y luchen con tesón por la causa. ¿Que cuál es la causa? pues como siempre algo que viene siendo aburrido y repetitivo, servir a sus intereses, como por ejemplo la obtención de tramos para su exclusivo uso y disfrute o la defensa a capa y espada de los que se los proporcionan. Usando a su antojo el medio de comunicación del que dispone a placer, sabe nadar y guardar la ropa a la vez y lo demuestra cada vez que proclama sus discursos en contra de la administración y por el “todos tienen la culpa menos nosotros”. Ojo que al contrario que los demás este es listo, que para eso tiene estudios, sabe golpear donde duele, sabe manipular diciendo las palabras clave que encandilan las pasiones más básicas, tienen don de gentes y además un exceso de capacidad comunicativa que le lleva a preguntarse y responderse él mismo cuando entrevista a alguien al que no le tienen mucha confianza. Se mantiene siempre al acecho y no hay un hilo de información que se le escape, sabe mantener la distancia y acortarla cuando cree que pueden meter la cuchara. Muy conocidos en su casa a la hora de comer y en todos los saraos que se prodigaban antes del advenimiento de Nuestra Señora de la Austeridad.

Hay más, pero ya con estos hemos abarcado un amplio espectro y no quiero hacerle perder mucho tiempo a mi lector, prefiero que lo aproveche en identificar a estos motivados y recapacite sobre esta plaga de histriónicos de pacotilla a los que, desde este blog, nos gusta desenmascarar.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Conservacionismo

Soy pescador conservacionista de toda la vida, de los de siempre, estoy asociado a la mejor asociación, a la que lleva mas tiempo y en la que sus miembros demuestran cada día su entereza, su buen hacer, su exclusividad y su grandeza de miras.

Luego han salido otras entidades a rebufo del éxito pero no es lo mismo. Les falta gallardía y sobre todo la tradición y la comprensión y el respeto hacia el mosquero experimentado. Hacia aquel pescador que siente como suyos los ríos y que detecta sus problemas rápidamente y sabe perfectamente como afrontarlos.

A pesar de que ya siento completadas todas mis aspiraciones conservacionistas compartiendo con mis compañeros de asociación los grandes conocimientos que el río me ha ofrecido (aunque a veces noto que no me hacen mucho caso), también soy miembro de alguna otra asociación de pescadores que se supone se dedican a la conservación de los ríos. Son gente preparada y con ganas, pero les falta el don que el saberse en posesión de la verdad otorga a los que hemos sido agraciados con él. Y si por un casual mi verdad no es acompañada por la realidad, siempre existen subterfugios para que así lo parezca (debe ser por esto que también me parece que a veces no toman muy en serio mis consideraciones).

Nunca pondré a disposición de estos mediocres conservacionistas mi sabiduría, son unos encumbrados y creen que porque han estudiado sobre, y en los ríos, pueden mancillarlos y equiparar el conocimiento que me ha dado el sentir sus latidos, el respirarlos y el tocarlos como míos. ¿Qué por qué permanezco asociado con estos usurpadores? sencillo, de esta forma puedo saber por donde encaminarán sus siguientes pasos y así podré tomar las oportunas medidas para contrarrestarlos. Aunque en el fondo me repugne estar dentro de estas asociaciones tanto como algunos de sus socios me repugnan a mí, el fin justifica los desaires que sufro constantemente.

Es una postura ingrata tener por “otros” compañeros a aquellos que me aborrecen, tener que buscar entre sus socios más incautos, estériles y temporales compañeros de pesca que luego, cuando ya me han calado, esperan que de un mal paso para crucificarme o lo hacen sin ni siquiera esperar. Pero algún día, si me sirve de ayuda para mis fines, siento que podré heredar en beneficio de los peces y de los ríos, el poder y la influencia que han adquirido con su trabajo.

Una forma de actuar maquiavélica pero estúpida, no sé si lo he redactado copiando de la realidad de un triste desdichado o del guión una serie de dibujos animados.

domingo, 24 de agosto de 2014

De dónde vienen los expertos

Un experto es alguien que te explica algo sencillo de forma confusa, de tal manera que te hace pensar que la confusión era tuya. El origen de su aparición es un fenómeno sobre el que no se ha informado correctamente, desde siempre ha existido esta figura que en ocasiones se otorgaba como reconocimiento a una formación y de una trayectoria, pero gracias a las facilidades de comunicación actual, algunos personajes han alcanzado la cualidad de autoerigirse como tales.
En este artículo explicaré como se originan, intervienen unos cuantos personajes que paso a describir:

El iluminado
Es un ser inmaduro con algún complejo, casi siempre fruto de una adolescencia atormentada (lo que se viene llamando matarse a pajas hasta que te abandonan los granos y ser la diana de las collejas de los compañeros). En algún momento de su trayectoria vital ha sufrido lo que se denomina una contingencia extracorpórea, algo poco estudiado por la ciencia que en lenguaje vulgar se define como “a éste se le ha aparecido la Virgen”, aunque casi siempre el que realmente se suele aparecer es algún santo de bajo rango en el escalafón.
El iluminado es pertinaz, contumaz y hasta a veces procaz en sus divagaciones desde el púlpito y como consecuencia su discurso adquiere un cierto tono familiar que sabe que sus acólitos entienden sin necesidad de muchas explicaciones, utiliza un lenguaje para iniciados. Observándole de cerca se certifica que su estupidez le ha proporcionado un inaudito montante de falsa modestia a la que acompaña un desmedido desarrollo del ego a la vez de una notoria miopía que le impide ver sus graves carencias y defectos mucho mas allá de donde le deja su ignorancia. Sin duda un elegido.

Los palmeros
Son rápidos eficaces y muy pelotas, a veces rastreros y un poco babosos. Tienen respuesta para cualquier tontería que se le ocurra al iluminado, aunque no la entiendan;  están prestos al “me gusta” sin necesidad de saber el contenido del mensaje (así les estén llamando memos). Tienen la cualidad de estar todo el día enchufados a la espera de la chorrada cotidiana y de leer en la mente del iluminado cualquier idea, referencia o intención que les transmita, incluso las que no les trasmite. A pesar de estas cualidades, no destacan por ser muy listos, pero son indispensables para transmutar al iluminado en experto.

El público indolente
Ha perdido o nunca ha encontrado el listón y cualquier cosa vale con tal de que distraiga. Bien puede ser un bodrio envuelto en mediocridad y con un lazo de miseria intelectual o bien un texto con pretensiones, exageraciones premeditadas y burdas pistas de paraísos pesqueros sin descubrir que todo el mundo conoce y que serán machacados sin remisión por oportunistas ávidos de “información reservada”. Mientras tenga fotos cualquier publicación vale, y si además hay un vídeo grabado con un teléfono móvil por alguien con un futuro chungo por causa de la enfermedad de Parkinson, mejor. Se ha cambiado la calidad por la cantidad, los iluminados tienen una factoría inagotable de sandeces que contar y de proveedores de recursos en la red esperando que utilicen sus servicios en su propio beneficio.

Los medios complacientes
A costa de no encontrar a nadie que cuente algo decente: los que sabían ya no dicen nada y los que saben se lo reservan porque para los que buscan entre tanta col ya es difícil encontrar alguna lechuga y prefieren contarlo en “petit comité”; y al grito de “esto es lo que hay”, los medios nos cuelan a cualquier iluminado de esto de la pesca a mosca como “experto”, y los encumbran tanto que el pico de su montaña de barro no tiene base donde sustentarse, por lo que no paran de tambalearse hasta que alguien les da un pequeño empujón para que caigan y revienten fruto de sus complejos y de la inseguridad que ocultan tras su fachada. Por estas tierras ibéricas siempre hemos sido muy cainitas con los que tienen talento y también muy contemplativos con los figurones, seguramente porque sabemos que ellos solos se valen para darse el batacazo y mientras tanto ofrecen un buen periodo de diversión. Tal vez sea esta una buena razón para que los que de verdad tienen algo que decir no salgan de sus madrigueras.

Los DJ’s
Es una figura intermedia entre el medio complaciente y el palmero, tiene la capacidad de tomar la peor parte de cada uno, una pieza clave en esta partida puesto que el iluminado también se nutre de su actividad. Se dedica a recoger información y distribuirla sin ninguna compasión, pensando, claro está, que los videntes de sus entradas son deficientes y no son capaces de encontrar las informaciones que les interesan por si solos y que por eso tiene que dirigir su selectividad; una de sus principales virtudes es la de comentar lo que distribuyen al objeto de dirigir y condicionar la opinión de su auditorio y a ser posible extraerle algún gratificante comentario que le dé caché y al mismo tiempo amortice el gasto de tiempo empleado. Una figura cada vez más célebre e imitada, ya que no hay nada como apuntarse banalmente el mérito de otros a través de los comentarios que reciben sus entradas, o la vanagloria que da que algún despistado achaque una obra de autor al recopilador. Los iluminados tienen una gran interrelación con estos personajes, tanta que alguno además de DJ pueden actuar también como cazatalentos y encargarse de lanzarle al estrellato.

Los demás
Los que todavía tenemos criterio y nos queda algo de espíritu crítico, analítico y creativo, también tenemos parte de culpa de que estos personajes se conviertan en referencia para muchos incautos por no hacer ni siquiera un comentario ante tanta insuficiencia. Aunque, como alguno de los iluminados/expertos ha mencionado orgullosamente, sus seguidores son más de una centuria y no paran de alistarse mas para engrosar su prietas filas, y esos son muchos a los que convertir.
Alguno considerará que es un ejercicio agotador malgastar el tiempo limitado de nuestra existencia luchando contra tanta tontería. Yo con este artículo quiero hacer mi aportación, aunque no me haya costado mucho esfuerzo.

domingo, 17 de agosto de 2014

La falsa modestia

Un valor en alza y muy en boga en estos tiempos, cuidado de no confundirla con la evidente y tenaz inmodestia que me caracteriza.

Inadvertidos usuarios de la figura dialéctica de concessio, que como conscientemente todos los incultivados que la usan ignoran, consiste en conceder parte de la razón al adversario en el asunto sobre el que se está discutiendo; que convertido en recurso retórico, este reconocimiento parcial de conceder parte de la razón no es más que un mecanismo que tiene por objeto intensificar la importancia del resto de aspectos en los que no se concede la razón al otro.

Si la modestia es la virtud de los que no tienen otra, la que es falsa se torna en un traje demasiado grande para el que dice practicar la primera y en realidad se dedica a practicar la segunda. De esta forma trasmuta lo que es virtud en vanidad, que es el defecto de los que no tienen otra cosa que exhibir. Un traje en el que se muestran incómodos y que desde lejos se nota que no lo saben llevar. Tan es así que esta fatiga les otorga un aspecto desaliñado y menesteroso. Los vanidosos necesitan un constante reconocimiento ya que la vanidad es un mendigo que pide con tanta insistencia como la necesidad, pero mucho más insaciable.

Algo parecido sucede cuando se quiere representar un papel que no se siente y para el que no se está preparado. No es raro que se escapen ciertos tics y amaneramientos que, una vez caída la delgada cascarilla de pintura, dejen a la vista el óxido de algunas mentalidades que nunca serán capaces de reciclarse. Personalmente creo que es mucho más noble ir de cara contra los tiempos, por aquí sabemos mucho de este tipo de quijotes: “son los demás los que están locos”.

El que ha nacido para matar peces, seguirá matándolos o dejará de pescar. Eso sí, antes removerá todo el lodo que pueda para evitar que se vea claro el fondo, alguno habrá al que engañe. El que sea capaz de evitar la muerte del pez habrá demostrado que no es la vanidad la que manda en su devenir.

martes, 12 de agosto de 2014

Los conos, los bichos del río, o las voluptuosidades de las mentes circulares

Tra, tre, tri, tro, tru.
El tonto que piensa que fuiste tú.
Tra, tre, tri, tro, tru.
La trucha que salta y el troncho no dice ni mú.
Tra, tre, tri, tro, tru,
Tra, tre, tri, tro, tru…

Fig .1. Evans-Pritchard y los Nuer de occipucios
rectos y las voluptuosidades de sus mentes circulares.
La mente tiene forma de cono, como las efémeras y los tricópteros. La revolución del triángulo rectángulo sobre su cateto lo genera. La importancia del cateto es manifiesta. Sólo cuando hay uno – un cateto- es posible la revolución que genera un cono recto. El propio Evans-Pritchard en sus estudios sobre los nuer determinó que la rectitud del occipucio de determinados individuos es síntoma inequívoco de circularidad eidética, de circunloquios sin sentido y manía persecutoria, o lo que es lo mismo, de conicidad digresiva.

Si aplicamos estos principios a las técnicas de montaje de las efémeras – que aquí todo vale, desde hablar de conos, de montaje y de Artajerjes, porque lo digo yo, troloró- podemos comprobar cómo las voluptuosidades de las mentes de las truchas proyectan una imagen en tres dimensiones de los insectos que son el desencadenante del ataque, fundamentalmente a los tricópteros en su fase emergente, y sobre todo en ríos calizos tan característicos como el Zambeze, el Congo, el Lozoya, o el Albardana.

Fig 2. Imagen de la generación de un cono y ataque sorpresivo
de una trucha de pensamiento circulara una emergente de tricóptero
en un río calizo de la península del indostán, con anotaciones
 en árabe castizo, según lo formuló y lo esquematizó el
profesor AdhbenMuhhandRashksquid.
Según el principio del premio Nobel Müller-Steinhauer sabemos que: “ el río está lleno de triángulos, y es que no hay río sin triángulos, como no hay barrio sin Mercadona, ni pueblo sin tonto con camiseta del Barcelona” .

Si nos fijamos en la siguiente figura, podremos comprobar cómo Müller-Steinhauer en su tesis sobre los conos y las voluptuosidades de la mente que le valió el Nobel, muestra de forma magistral la conicidad del cuerpo de un tricóptero, y señala, con una muestra de su dominio del francés y el castellano – porque era un auténtico políglota, además de un ególatra, un idólatra, y un palíndromo- la ficha de la generación del cono en ambos idiomas, rebelando con mirada de científico de los buenos, que debajo de las alas del bicho hay…¡¡¡ un abdomen !!!. Este gran descubrimiento le valió el prestigioso premio de poliandroantropología entomológica comparada Thusterüerthein.
Fig.3 Nótese el gran descubrimiento de Müller-Steinhauer
del abdomen del bicho, que enunció así y fue motivo del citado premio:
“Estos bichos que vuelan pol río tien cuerpo, lo que pasa es que las
alas no nos dejan velo”

Así como la revolución del triángulo rectángulo genera el cono, la revolución del ego en las mentes voluptuosas genera la presuntuosidad. Este fue el corolario extraído por el profesor StürkhRameinsteihts de la Universidad de Khürhktansteins tras analizar las conclusiones de Müller-Steinhauer. En palabras del propio Rameinsteihts: “tú dale cuerda a un tonto, que te quema un pueblo”. Es así que determinó que se empieza por hacer conos, se continua por decir sinsentidos sobres los moscos y los conos, y una cosa lleva a la otra, de los hoplitas pasamos a los lacedemonios, de éstos a los austrohúngaros, y de ahí a escribir en clave, no hay ya más que un paso y caer así en la conicidad del Superyo, o en las voluptuosidades de las mentes circulares y en pensar que eres mu grande sin haber salido del patio de tu casa. Este proceso descrito por Rameinsteihts se ha dado en denominar “proceso de introgresión eidético-gnoseológico-fractal de las mentes voluptuosas”, o en la denominación de Khörkheimer: “la tontuna del yomás”.

Próximamente continuaremos con la serie de entradas divulgativas en nuestro blog. Se trata de un nuevo hallazgo que nos acerca al eslabón perdido. Esta vez hablaremos del reciente descubrimiento de los profesores Fhetrhüer St. Y ButhürttenhWissehel del “Homo Alcarreñus”.

lunes, 11 de agosto de 2014

Aprendiendo a pescar

Sucinta reflexión acude a mi teleóstea mente.
En mis pensamientos siempre esquivé el engaño, la mosca, la moruca y la cucharilla; pero esta vez el cebo de retorno coloqué. Sedales durmientes en el río de la ignorancia y el orgullo herido. Como acto de fe; al aire arrojé una camisa de fuerza. Sorpresa llevé cuando vi que de hostias se están dando por ella. Amigo petulante, aprendí a pescar peces tontos.

sábado, 2 de agosto de 2014

La esencia del mosquero vocacional

Vivimos en el presente, en el punto actual, pero no existe primariamente para nosotros, sino que desde él, como desde un suelo, vivimos así el inmediato futuro. Pensad en que de todos los puntos de la tierra el único que no podemos percibir directamente es aquel que en cada caso tenemos bajo nuestros pies.

Antes que veamos lo que nos rodea somos ya un haz original de apetitos, de afanes y de ilusiones, Venimos al mundo dotados de un sistema de preferencias y desdenes, más o menos coincidentes con el prójimo, que cada cual lleva dentro de sí armado y presto a disparar en pro o en contra de cada cosa como una batería de simpatías y repulsiones. El corazón, máquina incansable de preferir y desdeñar, es el soporte de nuestra personalidad.

No hay una línea divisoria clara entre una imagen científica y una imagen mágica de la pesca. Consideramos magia aquello que todavía no hemos conocido, cuando se alcanza conocimiento científico se descubre que aquella magia no es más que conocimiento vulgar. La pesca es una actividad práctica que transforma la naturaleza al insertarse en el juego de sus leyes mediante recursos técnicos. Es un interés que busca la clave escondida de la naturaleza y que está latiendo, y representa la capacidad del pescador de destacar su impronta en la naturaleza, dominio de la naturaleza, se convierte en algo expósito.

El que desea la riqueza como pescador no ha esperado para desearla ver las capturas de otro pescador, sino que solo la buscará dondequiera que se hallen. En cambio, el temperamento artista, el del pescador de preferencias estéticas atravesará esas mismas situaciones ciego para su lado resultadista y prestará atención, o mejor dicho, buscará por anticipado lo que en ellas resida de gracia y de belleza.

Hay que invertir la creencia tradicional. No deseamos ser pescadores con sedal pesado porque lo hayamos visto antes, sino al revés: porque ya en nuestro fondo preferíamos serlo, los verdaderos pescadores las vamos buscando con nuestros sentidos por el mundo. De los ruidos que en cada instante llegan a nosotros y materialmente podríamos oír, solo oímos, en efecto, aquellos a que atendemos; es decir, aquellos que favorecemos con el subrayado de nuestra atención, y como no se puede atender una cosa sin desatender otras, al escuchar un son que nos interesa desoímos enérgicamente todos los demás. Todo ver es un mirar, todo oír es a la postre un escuchar, todo vivir un incesante, original preferir y desdeñar.

lunes, 28 de julio de 2014

Pintona Pinturera en homenaje al Mosquero Petulante

Por qué, por qué, por qué…
¿Por qué la vil falta de sentido del humor y la falsa modestia?
¿Por qué el egocentrismo exacerbado?
¿Por qué los complejos de la infancia reflejados en opiniones de redes sociales?
¿Por qué han denunciado y censurado al petulante mosquero?
Tiempos de charlatanes que sin encajar sorna e ironía, solo se escuchan a sí mismos.
Malos tiempos de inútiles disc jockeys de las letras y los textos.
Malos tiempos…

Quiero rendir homenaje a ese gran personaje que nos despierta de la cotidianidad y refleja la carencias a las nos estamos acostumbrando. Este poema de El Cuco va dedicado a él.


martes, 22 de julio de 2014

Artesano, mosquero y buen caballero…

Y así lo quiero: artesano, mosquero y buen caballero, que luzca en su copa pluma de ave, pluma de ingle, pluma de moño: la pluma más rara, una pluma de barba, una pluma vistosa… una pluma emplumada.
Artesano, mosquero y buen caballero, con cara de bobo, con rostro de torpe, que sea muy tonto, que sea de baba, ¡qué digo baba!: del bote. El tonto más tonto de cuantos los halla. Que su cara de tonto refleje su alma. De buche generoso y cara de pan, con cara redonda, y altanería de troncho. Con voz de pito y papada de obispo, que sepa de duendes, de hombres, de honor, de orgullo… de moscas, de líneas, de cañas… de babas…

Artesano, mosquero y buen caballero, que sorbe del plato, que taje la hogaza, y al punto y sin ten, se taje el dedo y la uña; se taje una uña…

Artesano, mosquero y buen caballero, de púlpito púrpura, que igual sirva para denunciar capitostes o remamar huevos. Que lama un buen culo allende los mares y si los mares son muchos, lo lama más cerca. Que persiga fantasmas, molinos, espantajos y bichos con alas.

Artesano, mosquero y buen caballero, egoísta, altanero, que quiera los ríos para él y su parentela. Que busque autobuses, llene camiones, con grupos de “amigos”, de esos “del alma”. Que los llene todos, los meta en el agua y los lleve a sorber del río, el río de las hadas.

Artesano, mosquero y buen caballero, que confunda al vecino con amigo del alma, al conocido con compadre de sangre, y a la postre, y sin ton ni son, los llame “mi amigo”, con cara de tonto y boca de albarca.

Artesano, mosquero y buen caballero que apelotone las plumas, que apelmace los hilos, que amase los cuerpos y abulte cabezas, que remate sus palomos, con manos de cerdo y gusto de lerdo. Que sea artesano, que destripe terrones, que monte engendros multicolores.

Artesano, mosquero y buen caballero, que diga verdades, las medias verdades, escupa mentiras y grite sandeces. Relate patrañas, cuente lo indecible y no diga nada. Que cuente milongas, que cuente batallas, que escriba en inglés, en castellano, que recite en fabla. Que tire la piedra y esconda la mano, que diga que dice, y no diga nada.

Artesano, mosquero y buen caballero, que hable del alma, que mezcle Castilla, Asturias y España. Que diga “maese” con voz cortesana, que hable de truchas, de ríos, de moscas y trallas. Que coma torreznos y cene fabada, que hinche la panza, que diga “pintonas”, que hable de “amigos”, y cuentos de hadas.
Artesano, mosquero y buen caballero… mejor, no lo quiero…

domingo, 20 de julio de 2014

Un libro de encargo

Supongo que, a la vista de la calidad de las entradas de mi blog, un editor me ha propuesto que escriba un libro sobre la idiosincrasia del pescador que utiliza el sedal pesado como método de engaño para los peces.

Este tipo de propuestas siempre engordan suficientemente el ego como para, cuanto menos, planteártelo. Pero por detrás de este tipo de propuestas se asoma la psicología del ego, el ego siempre quiere algo imposible, porque sólo puede existir con lo imposible. Nunca podrás colmar el deseo, el ego seguirá empujándote hacia más y más: más afán de protagonismo, más poder de comunicación, más notoriedad en el mundillo, más amigos de pesca, más capturas por encima de las normas éticas, más codicia de reconocimiento. Donde encuentres “mas”, debo recordar que es el lenguaje del ego y no hay modo de satisfacer el ego, como no andemos listos y nos descuidemos, está siempre pidiendo más.

Esta sería la primera razón para canalizar mi modestia y no tratar de influenciar con mis opiniones a través de un medio por el que hay que pagar por acceder a él y, en que la mayor parte del beneficio que genera se lo llevan los que aportan el soporte y la comercialización, vamos los que desde siempre han sabido poner en práctica algo tan liberal como es el ganarse el pan con el sudor de el de enfrente.

Pero me mueven otras razones, no menos trascendentes, para declinar la invitación. Las expongo:

Llevo años revisando lo que, sobre pesca con sedal pesado y señuelos artificiales, se ha escrito. Y afirmo que, salvo honrosas excepciones, existen editores que se ha atrevido a publicar auténticos bodrios que, bajo el amparo del compadreo y un cierto atontamiento  que existe entre los pescadores de mosca que les impele a comprar cualquier artículo sin contrastar su calidad; les ha pillado con la guardia baja y se han visto abocados a abonar el peaje de comprar -y hasta a veces de leer- ejemplares lamentablemente editados, de muy dudosa calidad literaria y en los que se incluyen, además, infinidad de faltas de ortografía.

Reniego, por tanto, de los oportunistas que liban de blog en blog y que desde su altura de miras divisan a cuatro juntaletras a los que doran la píldora para que puedan dar rienda suelta a su demostrada  inmodestia. Y también reniego de que algún escrito mío se pueda comparar con estas publicaciones.

Y ahora el argumento fundamental: vivimos tiempos en que la razón dormita, los miedos despiertan, lo atávico se despereza, los temores primitivos nos poseen, las pesadillas plagadas de engendros y fantasmas, de seres imposibles y espectros que vagan errabundos nos invaden sin tregua. En esas estamos, rodeados de estúpidos que propagan sus estupideces que admitimos como si fueran dogma de fe, creíamos haber avanzado lo suficiente en educación como para tener nuestro propio criterio, pero parece que es mejor que nos lo impongan, siempre tendremos alguno por ahí que estará dispuesto, líbrenos Dios de ellos y de sus amenazas.

domingo, 13 de julio de 2014

lacedemonios versus austrohúngaros

Hubo un tiempo ha, en que los textos se entendían y se escribían para tal fin, los escritos servían para transmitir mensajes, emociones e ideas que han perdurado; y así ha sido desde la noche de los tiempos.
Pero felizmente, para algunos iluminados este tiempo ya ha pasado; ya no hace falta saber leer, basta con que te suenen la letras y que mezclándolas formen palabras; lo que signifiquen juntas, por si solas o para qué se utilicen da lo mismo, es suficiente con que se consigan seguidores que alimenten el ego de literato, aunque sean también un poco deficientes.

¡Ay de aquél que no quiera diferenciarse!, aquél que  ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo ha intentado, a menudo estará solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo, aunque ese precio sea el del ridículo.

El imprescindible aliento que recibirá de aquellos que, deseosos de interpretar los sinsentidos y desvaríos del diferente no repriman su entusiasmo, será el báculo en el que se sustenten nuevas osadías léxicas que, como una bola de nieve que baja una cuesta, crecerán hasta que algún día choquen contra las duras rocas de la realidad.

Los que se han dejado llevar por esta mala resaca estarán perdidos por siempre en la inmensidad del mar de la indiferencia, pero aquellos a los que todavía les queda una candela de lucidez, no deberían dejarse arrastrar por esta marea de mediocridad.

domingo, 6 de julio de 2014

Pintona Pinturera; a la caza de fauna mosquera

Más de 100 moscas secas y perdigones junto con 5 cañas Sages; Trofeos que guardo de mis cacerías por el Padre Tajo ¡ay Padre Tajo! En tus azules aguas mis opérculos reflejaron la imagen de infelices pescadores que no conocían el don que escondía bajo mi librea barrada. Harta de escuchar las mismas chorradas de todas las semanas (dos docenas, media docena, docena y media…) decidí abandonar mi celeste palacio y conocer mundo.

El vecino Lozoya me dio una de cal y otra de arena; Tuve que huir desesperadamente cuando al asomarme vi un espécimen que con la caña de pescar, dibujaba conos, triángulos, óvalos y flechas en la superficie, a la vez que espantaba a las hermanas madrileñas con enormes gorriones de faja roja. Y dije para mis adentros; Dos minutos más mirando y escuchando, y cual moza en noche de bodas, me habría entregado sumisa a los cormoranes.

Como aventurera desesperada, y sin perder la linde del agua fresca y la montaña; llegué a Gredos donde pude toparme de nuevo con dos especímenes de colección. Gangoseando palabros extraños, Laurel y Hardy destripaban torno con aberraciones que posteriormente, lanzaban cual pelotaris para risa de mis morenas primas de por allí.

Pensé profundamente, rio abajo los habrá peores;

Y así fue.

Un rosario de uniformados con camiseta fluorescente que cantaban a la vez la misma canción, plantados cada 20 metros, peinaban las deliciosas corrientes de esta tierra que vio nacer a mi más idolatrado aventurero; el conductor de invidentes. Dándose cremita unos a otros dejé a esta extraña secta de tendencia raeliana para conocer el Norte, el gran Norte.

Arribé a tierra de imponentes montañas y abundantes aguas oxigenadas. Primas pintonas que parlaban alemán y checo me hicieron pensar que mi viaje hubo de tener una pasada de frenada.

Ni en mis más temidas pesadillas imaginé lo que pude ver allí. Espantapájaros con caretas fabricadas con fotos de unos gaznápiros que dedicaban el tiempo a perseguir pollos con una sacadera para desplumarlos. Esas mismas caras que pude ver en el rio moviendo una lombriz en vara de 5 metros; tiempo hacía que no veía este tipo de artes y que mis primas alemanas engullían sin pudor.

Tanta deficiencia dentro y fuera del agua me hizo añorar mi querida tierra manchega, mi Padre Tajo y Hermano Gallo.

Decidí regresar y pensé que cazar personajes extraños y aberrantes, no era campaña para toda una vida, pero si entretenimiento de fin de semana.

De esta guisa, recibiome mi Cuco a orillas del río hermano, con profundos y emotivos versos que me recordaron lo que realmente me une a estas aguas.

Nunca encontraré fuera, lo que ya tengo en casa.

Sed felices.



lunes, 30 de junio de 2014

Homenaje a un divulgador

Quiero rendir un homenaje postrero a un gran divulgador que termina su devenir, un caballero que siempre ha sabido entender el saber popular y la tradición. Una persona que ha puesto por encima de su labor como periodista un plus de opinión en sus informaciones, abandonando los límites de la deontología periodística en pos de generar polémicas en las que ha participado activamente a favor de los que han entendido la pesca como una explotación –a ser posible económica- del medio y en la que prime las artimañas del primero que llegue o del que menos escrúpulos tenga. 
Desaparece con su programa una difusión generalista de una opinión anclada en la usanza en la que destaca la falta de evolución hacia nuevas ideas y nuevas formas de interrelacionar con el medio, que tanto ha favorecido la despoblación de los ríos de los peces “que le sobran”. Algunos estamos de enhorabuena.
Un adalid de la productividad en la pesca sin ponerle límites, en la que nunca su opinión ha puesto distingos a favorecer la tradición frente a la conservación, aborreciendo, denigrando y hundiendo cualquier avance a favor de la pesca sostenible ni de la conservación del medio.
Muchos ex-pescadores le estarán agradecidos. Yo no.

domingo, 29 de junio de 2014

Lo noble y lo innoble en el noble arte de la pesca a mosca

“Pero si caso es que de malo te quieras tornar bueno, y de cruel en humilde, y volverte a la buena y verdadera creencia que yo tengo, yo quitaré la batalla…;con tal que cuando yo aquí viniere junto conmigo hagamos guerra y daño a aquellos que, dejando la verdad, defienden y creen en lo mentiroso”.
 (Las Sergas de Esplandían, 415/a)
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El luengo trochar del mosquero desde lo prístino de sus comienzos no está exento de tentaciones que desvíen su atento anhelo de convertirse en un verdadero caballero mosquero.
Las trampas y embelecos que por su senda hallará por doquier serán cantos de sirenas, de Hadas, de Xanas, que empero, llevan a la perdición del auténtico espíritu caballeresco que la pesca a mosca encarna. Las sagradas aguas habitadas por maese pintona, corren el peligro de ser profanadas por multitud de tenebrosas sombras…

¡¡¡ Oh, noble mosquero, huye de las obscuras sombras de los capitostes !!!, ¡¡¡ oh, caballero mosquero, abomina de los grandes prebostes que tras trompetas y fanfarrias, esconden la vulgarización del noble arte de la pesca a mosca !!!.
Ya los viejos y buenos mosqueros, los mosqueros de antigua estirpe, marcaron el recto camino del trochar, y ahora, los advenedizos y los recién llegados, pretenden destruir lo que noblemente  aquéllos construyeron, a más decir, lo que los antiguos, nobles y buenos caballeros mosqueros sangraron.
Nada más noble en el noble arte de la pesca a mosca que pescar noblemente en las nobilísimas aguas habitadas por maese pintona…y a mosca seca. Nada más zafio y aborrecible que permitir hollar el sagrado tálamo de la ribera a ferreteros armados de arteros engaños que imprimen mácula en lo que sus dedos alcanzan.

El verdadero espíritu del caballero mosquero se rebela ante la sinrazón, ítem más, le repugna la ignominia de la falta de razón, de los que no supieron heredar los sagrados principios del noble arte de la pesca a mosca –seca- y dilapidan la herencia de los viejos camaradas, de sus enseñanzas y costumbres, de su sabiduría asaz de conocimientos y abren las puertas de la sacra ribera que habita maese pintona, a “los otros”, a la turba, a la plebe que, metal en mano, mancillan los brillantes ocelos rojos, de la que para nosotros es un espíritu de la ribera, un hada de las puras y cristalinas aguas.
El primer principio de los verdaderos caballeros mosqueros pasa pues por retornar al prístino origen donde todo empezó y en el que los buenos y viejos mosqueros arrancaron de las aguas tramos exclusivos para el solaz de los mosqueros en exclusiva, al margen de mancilladores que nada entienden de la nobleza que imprime la práctica del noble arte de la pesca a mosca.

Fdo. El Mosquero Petulante.

miércoles, 25 de junio de 2014

El ocio contra la pesca

Durante los años 80 del pasado siglo, algunos investigadores sociales sostuvieron que en las sociedades desarrolladas se encaminaban hacia una “sociedad del ocio”: gracias a los avances tecnológicos, el trabajo quedaría reservado a las máquinas, mientras que la intervención humana en el proceso, cada vez más especializada, iría siendo paulatinamente más reducida y menos necesaria. Como consecuencia, se auguraba un aumento de la productividad a medio plazo (al fin y al cabo el fin de esta sociedad siempre fue la productividad y, como es sabido la productividad responde a la fórmula de producto dividido por número de productores) y con ello la liberación de tiempo de trabajo por tiempo de ocio.


El avance de la tecnología está provocando la aparición de un “tiempo libre obligado” cada vez mayor y para la persona que vive en una sociedad industrializada la facultad de usar el ocio se está atrofiando. Este tipo de persona teme el ocio porque lo enfrenta consigo mismo y trata de mantener su tiempo libre ocupado con asuntos que lo evaden de una realidad que le estresa y desagrada, como la pesca.

En este blog vamos estudiar la naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad. Deberíamos preguntarnos por los fundamentos últimos de la pesca y de todo lo que la rodea. Del objetivo para lograr una comprensión teórica de la pesca y de los principios últimos generales más elementales de lo que hay, para tener como fin conocer la verdad más profunda de los ríos, por qué son lo que son; y, aún más, por qué son.

En tanto disciplina de la estructuración de la pesca material como un sistema natural de sustancias físicas, ya desde la antigüedad se solía cruzar con la filosofía de la naturaleza. La pesca es absolutamente contingente y no ha de adecuarse a orden racional alguno. El único conocimiento posible ha de basarse en la experiencia (intuición sensible), la distinción entre esencia y existencia es solamente una distinción de razón y de hecho cada existencia tiene su propia esencia.

Espero compartir con vosotros las ideas básicas que sustentan la idiosincrasia del pescador por encima del personaje que va a por peces en pos de sacrificar su tiempo de ocio.