domingo, 23 de julio de 2017

Argumentario

Hay actitudes y caras que me resultan tan displicentes como anodinas, quizá sea una asociación fisonómica como consecuencia de lo que, acompañadas con el resto de su cuerpo, dejan escrito que, a poco que no se equivoquen, reflejan su ideario y su forma de afrontar su existencia y de querer dirigir la de los demás.

Por insondables, me resultan curiosas esas actitudes proselitistas que, con detestables y se supone que, indiscutibles argumentos, tratan los de los demás y sus razones como desecho del intelecto. Son posiciones arrogantes que ni por un momento se han planteado analizar el origen de las bases de su discurso, bases impuestas que emanan de un reducido número de conspicuos argumentistas fajados en la mediocridad de la demagogia resultadista.

Encuentro bastantes, pero creo que el mayor problema que tiene este sistema de manipulación de la información es que el segundo escalafón de tertulianos, los que realmente entran en el debate cuerpo a cuerpo, no soportan un asalto dialéctico, ya que su argumentación se desmorona y denota la orfandad y la desnudez con que los han entregado sus popes mediáticos. Cuando esto pasa, siempre tienen la posibilidad de recurrir a las viejas costumbres de intimidar al contrincante, de denostarle o en el peor de los casos de violentarle, actuaciones que son fruto de una tradición muy arraigada que sigue dando resultados. Mientras, los de la primera línea, que no se entretienen en estas actitudes arrabaleras, se dedican a la gran política donde dejan en evidencia su falta de pericia.

Hay diferentes maneras de defender la pesca, pero disfrazar unos intereses particulares de forma que parezcan generales no es la mejor. Estos métodos torticeros pueden dar alas a aquellos que sólo la ven como un modo de crueldad contra los animales.

domingo, 2 de julio de 2017

El problema rural

Estoy afligido por el problema de la despoblación del mundo rural, no es un problema banal y nos afecta mucho a los pescadores que las zonas donde practicamos nuestra afición se queden sin esos afectuosos aldeanos que siempre te preguntan con amabilidad si se te está dando bien, y como contestación a tu respuesta te cuentan con cierta retranca que ahora no hay pesca y que antes si que había, cuando ellos se dedicaban a sacar los peces del río hasta dejarlo tieso. Es entonces cuando se te viene a la mente la posibilidad de que sigan haciendo lo mismo y que la retranca empleada tenga una base firme (sobre todo si el día no se te está dando bien).

La idea de que los pescadores ayudamos a fijar población en el medio rural es más ilusa que romántica, sobre todo desde el punto de vista del ribereño que piensa que antes de que venga otro de fuera a llevarse sus peces es mejor tenerlos a buen recaudo en el arcón.  Tal y como está la situación, si te dejas unos pocos euros en desayunar y comprar viandas en un bar de la autovía antes de llegar al desierto demográfico donde no podrás encontrar ni pan para un bocadillo, habrás hecho todo el gasto del día incrementando los ingresos de negocios que suelen ser saneados, porque en los siguientes pueblos por los que pases lo único que dejarás será la estampa que hará el coche al atravesarlos, con suerte podrás parar en alguno y reponer agua en la fuente mientras recibes miradas que nunca sabrás muy bien que significan. A los pescadores en los pueblos no nos esperan.

Por otro lado siempre te queda un rescoldo de tristeza al pensar que estamos repudiando el asiento sobre el que se ha fundado nuestra cultura, nuestra idiosincrasia y la mierda de civilización que tenemos desde el abandono y la separación del medio rural. Te das cuenta de que la mayoría de los pobladores de las zonas rurales ya no son puros y están contaminados por la civilización urbana después de una estancia más o menos prolongada en una ciudad. Elucubras alguna idea para romper el círculo vicioso que está llevando a muchos pueblos a extinguirse y es entonces cuando se te ocurre hacer una plataforma en defensa de los valores y de las tradiciones que han mantenido vivos los pueblos durante tantos siglos.

Pues ahí van esos valores, todos ellos emanados del instinto de supervivencia:

-    La brutalidad
-    El puterío
-    La beatería
-    La arrogancia
-    La ostentación
-    El caciquismo
-    La endogamia
-    El egoísmo
-    La falta de escrúpulos y respeto al medio natural

Recapacitas, repasas en la historia, y te das cuenta de que el miedo y la ignorancia es lo que impedía salir a la gente de la pobreza y de la mala vida que tenían en donde habían nacido, después sigues pensando y no te cabe en la cabeza lo mal que lo tenían que pasar en el pueblo a tenor de lo mal que lo pasaron cuando llegaron a las ciudades y a pesar de todo se quedaron en ellas, el siguiente pensamiento es que los que se han quedado han resistido y a pesar de los cantos de sirena urbanitas y de los emigrantes ostentosos de fin de semana siguen estando convencidos de que su calidad de vida es mejor. Y como consecuencia te pones a indagar en las bondades que tienen las zonas rurales y en las que sirvieran como aliciente para revertir el fenómeno del abandono (aunque a fuerza de ser sincero el abandono es ya un hecho irreversible y la repoblación muy cuestionable en las actuales circunstancias).

Para un pescador es fácil obtener estas bondades si el pueblo tiene río y además tiene peces, pero desafortunadamente el porcentaje de pescadores que formamos la sociedad es relativamente pequeño y más pequeño aún el porcentaje de los que ven el río como un medio natural y no como una despensa. Es mucho mayor, afortunadamente, el porcentaje de ciudadanos que prefieren pasar el fin de semana en un centro comercial climatizado o encerrados en su salón mirando la televisión o las redes sociales.

Ahora que estos valores, que han abandonado el campo y se han establecido en las ciudades, que se han atemperado y algunos por suerte están en vías de extinción, que residen dónde la gente es menos libre, mas servil y está sutilmente alienada ¿no es mejor, acaso, que permanezcan recluidos en las ciudades?

domingo, 25 de junio de 2017

Los límites de la estupidez

Gráfico del comportamiento humano según Cipolla, de su libro Allegro ma non troppo
Es un tema poco estudiado el ponerle límites a la estupidez humana, algunos genios como Albert Einstein afirmaron que, como el Universo, no tiene confines.

A través de la historia podríamos recopilar un compendio cuyo tamaño sería casi más grande que la historia misma, porque todos los hechos humanos están rodeados o acechados por estúpidos. El grupo de los estúpidos, sin reglamentaciones, líderes o manifiestos, consigue tener poder y ejercer un gran efecto con una coordinación increíble, así que si por algún casual o medio son capaces de organizarse o facilitar su contacto, lo mejor es echarse a temblar.

No existe una buena definición de la estupidez (igual que tampoco existe para la inteligencia), pero  algunos medios académicos se han atrevido a intentar formular una clasificación de estúpidos, los resultados permitieron definir tres grupos principales: en el primero (estupidez grave), se encuentran aquellos que entienden los riegos de sus actos y pese a no poseer las habilidades suficientes se involucran. El segundo (estupidez moderada), está formado por aquellos que por su comportamiento obsesivo-compulsivo carecen de autocontrol, mientras que el tercero (estupidez leve), hace alusión a la ausencia de sentido práctico por distracción o simplemente por falta de destreza que terminan desencadenando situaciones incoherentes.

Carlo Maria Cipolla, historiador económico italiano, la definió como: una persona o un comportamiento es estúpido o inteligente dependiendo de lo que suceda. En su “Teoría de la Estupidez” enumeró sus leyes fundamentales
  1. Siempre e inevitablemente cualquiera de nosotros subestima el número de individuos estúpidos en circulación.
  2. La probabilidad de que una persona dada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica propia de dicha persona.
  3. Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso.
  4. Las personas no-estúpidas siempre subestiman el potencial dañino de la gente estúpida; constantemente olvidan que en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, asociarse con individuos estúpidos constituye invariablemente un error costoso.
  5. Una persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que puede existir.
Para completar estas leyes fundamentales el escritor italiano Giancarlo Livraghi desarrolló los “Corolarios de Livraghi" sobre la estupidez.

Primer Corolario:
En cada uno de nosotros hay un factor de estupidez, el cual siempre es más grande de lo que suponemos.

Segundo Corolario:
Cuando la estupidez de una persona se combina con la estupidez de otras, el impacto crece de manera geométrica -es decir, por multiplicación, no adición, de los factores individuales de estupidez-.

Tercer Corolario:
La combinación de la inteligencia en diferentes personas tiene menos impacto que la combinación de la estupidez, porque (Cuarta Ley de Cipolla) " la gente no estúpida tiende siempre a subestimar el poder de daño que tiene la gente estúpida".

Bueno, pues ya tenemos todos la suficiente información para saber hasta qué punto la estupidez está influyendo en la situación actual sobre el tema de las especies exóticas invasoras. Examina tu propia estupidez, compárala con la de los otros y si te sientes rodeado intenta no sumar la tuya a la reinante.

domingo, 4 de junio de 2017

El hombre y el agua. Serie fauna ibérica. El Hipócrita fluvial

El Hipócrita fluvial, Fariseus avaricium (Petulanteus, 1995).

El Hipócrita fluvial, Fariseus avaricium, es un organismo pluricelular de amplia distribución en los ríos ibéricos que se caracteriza por mutar y adoptar las diferentes morfologías del resto de fauna fluvial. Igual puede adoptar la forma del Cenutrio de río, que de la Polla de agua o del Gordo de río indistintamente. Es el camaleón de la fauna ibérica y su camuflaje es casi perfecto.

Taxonomía
Cnidario polimorfo extensamente descrito por El Mosquero Petulante en su obra “Systema soplapollae” en la edición de 1995, fue descubierto por casualidad a partir de la tesis doctoral de la Dra. Jacinta de Lomo (Etología y traumas de la adolescencia del Desmán incoherente, 1990). En plena observación del comportamiento de esta especie, pudo apreciar actitudes anómalas en algunos ejemplares que, tras un seguimiento exhaustivo, pudo constatar los diferentes cambios de forma que adoptaba en función de las especies que tenía alrededor. La primera clasificación taxonómica propuesta por la Dra. de Lomo fue dentro de las familia de las diatomeas bentónicas como una agrupación con facultades mutantes (como el moco de roca Didymosphenia geminata), pero después de una ampliación de la beca para su estudio y a una gran influencia del cine norteamericano propuso su clasificación definitiva como un híbrido entre Terminator y la Cosa. Esta propuesta no fue admitida por los organismos internacionales pertinentes, correspondiendo en la actualidad al filo de los Celentéreos.

Descripción
No tiene una morfología propia y siempre adopta la forma de otras especies, pero es sencillo identificarla por simultanear un característico comportamiento egoísta e hipócrita extremo que la doctora pudo describir en su tesis y que enuncio de manera sucinta en el presente artículo:
  • Se quejan permanentemente que sus tramos de río favoritos están siempre repletos de otras especies, cuando ellos mismos tienen colapsadas las redes sociales con fotos de esos mismos sitios y los han puesto de moda.
  • No dudan en poner de manifiesto las atrocidades que cometen el resto de especies, cuando ellos mismos las cometen de manera reiterada.
  • Se cree que debido a que adoptan frecuentemente la forma del Fotógrafo de río, han adoptado por involución su comportamiento egocéntrico y nada autocrítico.
  • Son capaces de pisotear un tramo de río sin pescarlo para que el resto de especies no puedan desarrollar su actividad de la manera deseada.
  • Las leyes y normas no se inventaron para ellos. No dudan en cuestionarlas y incumplirlas repetidamente acudiendo al manido concepto de la objeción de conciencia sesgada. Todos se equivocan menos ellos.
  • En simbiosis permanente con redes sociales, son dependientes de las mismas, donde puede estudiarse muy bien su comportamiento y sus numerosas contradicciones, así como la localización de ejemplares para su posterior marcado y seguimiento.
  • Son estúpidos en grado superlativo y los cojos corren más que ellos. Por lo que otras especies oportunistas han desarrollado estrategias que contarrestan sus actitudes pretenciosas y se aprovechan de su incontinencia verbal en beneficio propio.

El carácter riguroso de esta publicación hace que me aventure poco a conjeturas o suposiciones, pero existen evidencias científicas aún no publicadas (obtenidas recientemente en arduos trabajos de campo en los que los investigadores del equipo del Profesor Raposero han expuesto su integridad), que han verificado comportamientos de imitación en otras especies de la fauna fluvial ibérica cuando comparten hábitat con el Hipócrita fluvial, creándose así un ambiente a pie de río en el que ninguna reconoce que posee grandes imperfecciones que condenan en el resto. Por lo que, a raíz de estas observaciones, está emergiendo una corriente etnoantropológica encabezada por el Profesor R. To Prieto que corrobora que la estupidez es contagiosa, como ya se venía sospechando desde mediados de los años noventa que fue la época de mayor desarrollo de esta rama de la ciencia social.

La comunidad científica tiene marcados a casi todos los ejemplares, no obstante la Península ibérica, rica en biodiversidad, es muy grande, al igual que la tontería que en ella habita, por lo que no se descarta la aparición de nuevos ejemplares en próximos recuentos de fauna en nuestros humedales y cursos fluviales.

Catalogada como “Especie en peligro de expansión” en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, con el riesgo inminente de que individuos de las especies más propensas pasen a engrosar las filas de esta perniciosa especie, dejando vacios nichos ecológicos muy importantes para la continuidad del sistema.

domingo, 14 de mayo de 2017

Temor a la iteración



No soy de esos que le dan demasiadas vueltas a las palabras para transmitir los mismos mensajes, cada una de mis diatribas trata una temática en la que me impelo a participar con un punto de vista poco habitual, personal y, por supuesto, con la lengua depilada.

Pero no es así en el pertinaz regodeo en la iteración que practican los mermados venidos a más, los taimados rentistas de la demagogia, los interesados creadores de opinión, los complacientes divulgadores de mezquindad y los espabilados capitalizadores de estos esfuerzos. Todos movidos por ese ardoroso y excelso sentimiento patriótico que les empuja a aplicar la ley del embudo en pos de propio beneficio intentado hacer creer que su gracia es lo mejor para los comunes.

Pues bien, como no quiero ser repetitivo, la insistencia es un atributo que les cedo a los que a costa de dar vueltas a los mismos temas –y desde los mismos puntos de vista interesados- piensan que es posible que algún día les funcione con aquéllos que tienen difícil distinguir entre el polvo y la paja, os propongo que releáis “La coherencia irracional”, que viene bien en este momento en que parece que algunos se han vuelto a subir al púlpito.

domingo, 7 de mayo de 2017

El hombre y el agua. Serie Fauna Ibérica. El Publicista encubierto



El Publicista encubierto. Venditis vendibilibus

Nominado comúnmente en algunos ambientes científicos como Cansino de río, es una especie con un reducido número de ejemplares pero de amplia distribución por toda la geografía fluvial hispánica, poco visibles en su hábitat natural es uno de los reptiles más comunes en las redes sociales. Caracterizado por el exceso de material que porta y por su estilizada indumentaria, es presuntuoso y pretencioso a la hora de marcar tendencia, abusa del consumo de metariales porque los consigue sin pagar, lo que se viene llamando tirar con pólvora del rey.

Es un animal con un marcado aspecto parásito/simbiótico en su relación con el resto de especies (To Prieto et al 2008, "Estudio etológico y distribución de las especies dañinas"), en su devenir existencial contacta en una primera fase con otro individuo o grupo de individuos de otras especies al objeto de obtener cualquier tipo de material de pesca por la patilla, con el tiempo ambos individuos pueden llegar a una relación de simbiosis mutualista ya que el hospedador encontraría ventajas en las características y especialidades del hospedado. Estas ventajas se traducen en una publicidad extenuante y sistemática que muestra en las redes sociales a través de imágenes -en las que se ven explícitamente los logotipos de las marcas- de equipos de pesca y de textos en los que alaba de forma desmedida las marcas comerciales del hospedador simbionte y los logros conseguidos con ellas. Como resultado de esta relación algunas especies mermadas, como algunos peces pasto y ciertas variedades de Palmero de río, piensan que con sus maravillosos equipos podrán emular sus supuestas y (en la mayor parte de los casos) artificiales hazañas piscatorias. 

Ante el aumento incontrolado de distribuidores intermediarios, que con un más que paupérrimo porcentaje de ganancias en la venta de materiales intentan ganarse un apoyo para su sustento, los métodos de venta e introducción en los mercados son cada vez más sofisticados y a veces pasan inadvertidos. Las redes sociales son un mercado inmenso en el que no hay límites para el comercio ni para sus estratagemas, para triunfar sólo hay que tener los pocos escrúpulos de querer vender sin que lo parezca y sin que el rubor invada sus mejillas de oportunista encontradizo. De esta forma, especies superiores en el escalafón comercial, como el Señor Cangrejo de río (Avarus avara, que trataré en otra entrada del blog), no tienen que preocuparse nada más que de tener bien sujeto a su simbionte parasitado haciéndole creer que es el parasitador, miembros del equipo de investigación de la Dra. Jacinta de Lomo quedaron perplejos al descubrir una relación tan compleja en un sistema ecológico tan reducido (Sistema Soplapollae, II anexo a la tercera edición 2002).

Se han detectado comportamientos similares en otras especies como el Fantasma de río (Intellectum decrescis), la Polla de agua (Cipota magna), el Cacho de boca grande (Pravus circumforaneum magna bocagei) o el Trilero de río (Caradurus horribilis); mientras que otras especies han querido entrar de forma autónoma en el juego comercial de la pesca con la misma o con peor suerte: El Gordo de río (Fatfluvius morpha gordus), El Somormujo Influencer (Megapeloto manducatlactis), El Desmán incoherente (Uaniloquus repugnans) o El rata de agua (Racanus robustus). Como ha documentado uno de los equipos más punteros en antropología social aplicada, la comercial, es una actitud muy extendida entre la fauna fluvial ibérica ("Tratado sobre el reparto de la miseria". Raposero et al. 2013).

Debido al corto periodo de tiempo que algunos ejemplares ejercen, Publicista encubierto de ciclo corto, y al relevo constante de candidatos a ser parasitador parasitado, esta especie está declarada en la Lista Roja de la UICN como “En peligro de expansión latente”.

viernes, 28 de abril de 2017

El hombre y el agua. Serie Fauna Ibérica. El Mastuerzo común.

El Mastuerzo común. Oculiscongrius hispanicus 

En este tratado sobre la fauna acuática no quiero dejar sin mencionar al Mastuerzo común, una especie que ocupa un nicho ecológico sin la que no se puede entender las relaciones del resto de especies que componen el complejo sistema de los espacios fluviales y lacustres de la Península ibérica. Este mamífero artiodáctilo de gran tamaño, emparentado con el jabalí, desarrolla casi toda su actividad en entornos fluviales, sus principales poblaciones se localizan tanto en las dos vertientes de cornisa cantábrica como en sistema Ibérico, aunque el equipo del Profesor Toprieto ubica poblaciones aisladas al norte de la Sierra Cebollera y en el Valle del Ebro, donde se han realizado la mayor parte de seguimientos y estudios de la especie. Son incapaces de hacer frente a la baja humedad o la exposición prolongada al sol, por lo que se cree que hace tiempo que abandono sus antiguos hábitats en regiones áridas y hábitats del sur peninsular.

De aspecto temible, desafiante e intimidatorio aunque habitualmente manso, se le detecta rápidamente en los entornos de bosque ripario gracias a su farfullo vociferante, un sonido similar a un lamento continuo, inaudito e ininteligible; así como a sus frecuentes, sonoras y pringosas flatulencias. Una observación detenida de su etología nos facilita las claves de su interactuación con el resto de especies que frecuentan este entorno:

- Mantiene un fuerte enfrentamiento con el Gordo de río (Fat fluvius morpha gordus) ya que, a pesar de no compartir los mismos territorios, sí comparten parecidos intereses y similitudes morfológicas. Una lid entre estas dos especies, es uno de los espectáculos más impresionantes que podemos ver en la ribera de un río si el albur les hace coincidir.
- Comparte entorno temporalmente con la Polla de agua (Cipota magna claudia), de la que, a través de un proceso de habituación, es capaz de aprender a ignorar un estímulo repetido.
- Tiene predilección por el consumo continuo de fibras textiles de distinta y variada coloración que utiliza para engañar y acechar a sus presas, pero que a su vez las mismas fibras son utilizados por los científicos  como cebo para su captura al objeto de marcar cada ejemplar  y controlar sus poblaciones (Raposero et al 2005, Conclusiones sobre las deficiencias del Oculiscongrius hispanicus).
- Animal carente del mínimo atisbo de inteligencia emocional, puramente instintivo y visceral; embiste sin sentido a la más mínima provocación, debido a su notable complejo de inferioridad y falta total de criterio.
- Pesca y se alimenta de sus capturas por mucho que lo quiera ocultar y quiera confundir a otras especies con una falsa apariencia de captura y suelta. Seguimientos realizados por becarios del departamento de Antropología Social de la Universidad de West Membrilla, campus de Brazatortas, observaron a uno de los ejemplares marcados devorando reos en los ríos asturianos y enfrentandose posteriormente a cualquier otro animal que se cruzara en su camino a modo de justificación y de exculpación de su mala conciencia.

Autopsias realizadas a ejemplares fallecidos en peleas territoriales, han revelado una estructura ósea de extraordinaria dureza, que a su vez le da a la especie esa rigidez y falta de fluidez motriz tan característica.

Catalogada como “Especie en peligro de extinción” en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, debido a la recurrente hibridación con especies alóctonas, que paradójicamente repudia, pero con las cuales copula sin miramientos.